¡Las bragas de la Pantoja, tengo las bragas de la Pantoja!, ¡A 1 euro la camiseta…con botones y sin botones! , ¡¡Aquí, aquí el corte inglés sin escalera!! ¡Perfumes , perfumes de marca! Aquí, aquí, cositas finas y elegantes, na que vé con el mercaillo.
He oído hablar en “moro”, en portugués y en el particular castellano del mercadillo.
Es un batiburrillo extraño y caótico pero simpático, casi que mágico si lo ves con cierta perspectiva. Se mezclan las alpargatas con los zapatos de “moda”, taconazos con sandalias, camisetas y vestidos con collares y pulseras, la mercería al lado de los frutos secos, la miel y los fridiños, He saludado a conocidos y amigos, a Lupe la mejicana y a su marido Kini, “El Paleto” con su bar/kiosco portátil, algún amigo gitano “de los del curto”(Evangelistas), a la Remedios, “buenos día Remedios…¡Vayan Ustedes con Dios!, asidua usaría de mi mujer en “Hacienda” y a algún familiar. Y claro he comprado. Me he comprado unas sandalias de piel por 12€, un precioso abanico pintado a dos caras por 2€, y… ¡cómo canta!, porque los abanicos “cantan” al abrirlos y cerrarlos
. Ella se ha comprado un collar y unos pendientes que ahora mismo está tuneando, para que le vayan mejor y sean únicos. Y como no, hemos comprado fruta, poca, que con los críos fuera, se estropea y ajos de Aceuchal, los mejores del mundo, ½ kilito bien servido.
Con las fotos, haciendo la última, se me acerca un gitano por detrás y me dice, ¡maestro ¡, ¿No le importa decirme pa qué son las fotos? Para un artículo digital, le contesté. ¿Entonces no es para…? No, no te preocupes, que para eso se usan cámaras buenas, no el teléfono… ¡Y dos buenos guardaespaldas! Me dice. ¿Entonces puedo estar tranquilo? Es que esa muñeca…, me dice señalando el dibujo de una camiseta, nosotros lo compramos en Sevilla y no sabemos si… Quédate tranquilo, si quieres verlo… y le he dado la dirección del blog.




















