Soy ese vicio de tu piel que ya no puedes desprender, soy lo prohibido
Soy esa fiebre de tu ser que te domina sin querer, soy lo prohibido
Que hermosísima canción de Serrat.
Como hermosa es la poesía / canción que nunca leéis, la de la izquierda de la pantalla.
Reconozco que estoy un poco raro… el precio a pagar por volver a la senda de los justos. Pronto lo aclararemos en el blog de las buenas noticias, joder, ¡que poco se mueve!, ¡y somos unos cuantos!, si alguien se quiere apuntar que me lo diga y le mando las claves, sólo buenas noticias…
Aquí estoy una mañana de domingo divagando y sin saber como enfocar eso que me está dando vueltas por la cabeza. y esperando a ver si alguien contesta un correo. Bueno, no siempre se está inspirado.
La “culpa” de este post la tiene el amigo Pantagruel, por sus observaciones cáusticas y siempre oportunas, claro que el culpable de verdad soy Yo, por no callarme, como siempre. Hace un par de días le metía caña a alguien en su blog (el de Panta) y en el hacía una confesión que las buenas gentes y personas varias que me conocen ya conocen y saben de ella, la confesión ya aburrida por repetida no es si no un deseo, una apetencia, “YO QUIERO SER SENADOR”
Bueno, algunas personas quieren ser arquitectos, otros escalar el Aconcagua, incluso los conozco que bucean y hasta que trabajan con sus manos por el placer de hacerlo, gente “pa tó” pues bueno, yo quiero ser Senador, una tontuna como otra cualquiera. Claro que me da que lo voy a tener más complicado de la cuenta. Lo voy a tener más complicado por esa manía que tengo de no callarme y de decir lo que pienso y siento.
Claro está que el primer requisito lo tengo, a saber, estar en un Partido Político. Bien, algo es algo. Otro requisito es tener apoyos, ahí fallamos, los que tengo no se si serán claramente suficientes y como además desde este blog y otros no me he quedado con las ganas de decir mi opinión de muchos y muchas, entiéndase personas e ideas, lo llevo crudo. Pero bueno, todo sea por la causa. Y la Causa lo merece, merece que no nos callemos cuando no estamos de acuerdo, merece que denunciemos a todos aquellos que han hecho de la política su forma de vida y medran en la trastienda del poder hilvanando tramas para mantenerse en el cargo, Ya está bien, a mí claro que me gustaría, pero vamos que si es por ser yo, yo me quito del medio, pero dejad espacio a las nuevas generaciones, sobre todo a los desobedientes, a los protestones, los otros, los que nunca dan guerra, los que siempre apoyan, ya están de más. La sociedad cambia a una velocidad de vértigo, las relaciones humanas se multiplican con las nuevas tecnologías, la participación, la interacción, las sinergias, que tanto gustan a algunos, se transmiten a 500kbaudios como poco. Qué hacemos los de mi generación y las anteriores… ¿Pelearnos con estos cacharros? Si hace 10 años alguien me hubiera dicho que yo estaría haciendo esto lo habría tomado por loco ¡Y aquí estoy!
Todo cambia, todo se altera y las viejas fórmulas se muestran obsoletas e insuficientes, las recetas clásicas para estos males modernos no nos valen y por lo que vemos tampoco damos opción a que los jóvenes nos confundan, apabullen y convenzan con sus ideas, porque aunque muchos no se lo crean, tenemos por ahí mucha gente muy buena y válida, dejemos que sean ellos quienes decidan su futuro, nosotros ya tenemos nuestro presente. Que quiero ser Senador, bueno… cada quien es cada cual y a lo mejor, tal vez, pudiera ser que… Una cosa tengo clara, NO VOY A CALLARME.
Y ni la disciplina de partido, ni las consignas programáticas ni el Susuncorda que venga, va a conseguir que cambie de opinión y siga diciendo que en este y en los otros partidos, lo que tenemos no son políticos super inteligentes y super válidos, lo que tenemos es una pandilla… muy obediente.