miércoles, 1 de abril de 2009

Dioses y Hombres

El hecho religioso, al menos su esencia, siempre estuvo presente en los pueblos desde que aquel primer primate durmió en el suelo y nacieron nuestros ancestros.

La adoración a la naturaleza, su representación como augurio de buena caza caló los espíritus de aquellas gentes primitivas.
El trueno, el rayo, la luz, la oscuridad, el frio el calor…de alguna manera había que protegerse de lo inexplicable, la muerte sembraba el terror ¿cómo explicarla? Había que calmar los enfurecidos espíritus.

La ecuación era sencilla para la mente simple de aquellos humanos:

El que dominara a los espíritus sería poderoso.
Tarea ingente, había dioses para todo, y la lista se tornaba interminable.
Pero además, no era un solo pueblo y unos cuantos dioses, eran muchos pueblos y muchos dioses, coincidentes una veces, divergentes otras ¿Cómo dominarlos? ¿Cómo aplacarlos? ¿Cómo interpretar su voluntad?
La respuesta la encontraron los hechiceros: seremos los únicos interlocutores válidos entre ellos y los hombres, nos convertiremos en sus mensajeros.
¿Quiénes eran estos hechiceros? Tal vez, hemos perdido con el paso de los milenios saberes innatos, como el que hace que un gorrión sepa qué puede o no comer, tal vez algunos de aquellos primeros hombres fuesen más diestros que otros en reparar huesos, en observar el comportamiento animal e hicieron deducciones aplicables a su tribu.

Quizás los esquizofrénicos, los epilépticos de aquellos remotos tiempos fuesen vistos como enviados de los dioses.

Estos hechiceros, magos, videntes y demás siempre fueron respetados y poderosos

El paso de los milenios perfecciona la técnica interpretativa, reduce el número de dioses, el conocimiento de las hierbas, de ciertas hierbas, ayuda en la intermediación, el empleo de un lenguaje críptico diferenciado va alejando a esta casta del resto del pueblo, ellos son los elegidos, son los depositarios de la verdad y los únicos interpretes de la voluntad divina.

El paso del tiempo y la inteligencia humana permitió que unas comunidades adquirieran ventaja técnica, el arco, un lanza venablos, una honda , sobre otras y pudieran realizarse las primeras conquistas de territorios y una de las primeras cosas que imponían los vencedores eran sus creencias religiosas, si yo te he vencido es porque mis dioses son más fuertes que los tuyos, tus dioses son falsos, comenzaron así a ser los pueblos dominantes.

Aún estamos así, con unas confesiones más poderosas que otras intentando imponer sus preceptos al mayor número de fieles posible, en lo que parece ser una carrera de captar adeptos y donde el contenido cede en importancia frente al continente.
Entonces ¿Qué es la fe?

Para unos, cuestión personal, para otros, una obligación social, un hecho diferencial

Yo no puedo tomar postura sobre algo que no ha sido, es como si me preguntaran respecto al físico de los marcianos, si no están, si su existencia fue mera imaginación, huelga cualquier comentario sobre su aspecto puesto que no lo hay.

Puesto que mi espiritualidad es terrenal, lugar donde mi alma encuentra la paz, se maravilla, se expande e impregna de todo este milagro que forman la vida, la tierra y las galaxias desde lo infinito hasta lo infinitesimal y mi inteligencia se ve satisfecha y desbordada por todo ello, no me alcanza para además, preguntarme sobre quién o qué pudo construir o crear todo eso que, supongo, sería demasiado para mi mortal y pobre espíritu.
Célula ............................................................................................Galaxia
Entonces ¿por qué ese empeño en dirigirme la vida, por qué ese empeño en decirme qué es el bien y qué el mal?



¿No será al final el simple miedo a perder ese poder detentado desde el origen del hombre?


Personalmente me es indiferente.