domingo, 7 de febrero de 2010

Cooperación Necesaria

En la entrada anterior no conteste ni a AUS ni a SALONDELSOL, valga esta nueva entrada como contestación si no les miolesta claro está. Pero antes de nada aclarar que hoy no soy yo el que escribe, bueno la introducción sí, el meollo es lo que no es mío, es de mi muy querido anónimo M.R.R., ese anónimo que firma que firma como MIGUEL y al que podeis enlazar y ver desde este blog en FotoMiguel. No sólo hace unas fotos de bichos realmente fantásticas si no que es junto con mi mujer una de mis fuentes principales de inspiración ¿Por qué? Compruebelo ustedes mismo.

Miguel dice:

El capitalismo neoliberal o neocons como ahora se denomina es un hijo del capitalismo de siempre, ¿por qué ésta evolución?: para escapar del intento controlador de los estados que, bajo el desastre de la segunda guerra mundial, decidieron crear un modelo de sociedad más justa, igualitaria y solidaria.
El estado se erigió en el moderador, procurador y desarrollador del nuevo sistema y, para llevarlo a cabo, una de las principales premisas era la de ser el redistribuidor de la renta nacional; para ello, debía recaudar dinero y luego distribuirlo lo más equitativamente posible.
En aquellos tiempos, los ricos eran propensos a un fácil control porque su patrimonio era plausible: grandes extensiones de terrenos, muchas fincas y propiedades, obras de arte, fortunas en bancos… etc. Para aquellos ricos este nuevo estado, empeñado en lo que se llamó el estado del bienestar, fue un verdadero problema porque corrían el peligro de tener que aportar a las arcas del estado grandes cantidades de dinero.
Por esto, los grandes hacendados se opusieron con gran denuedo al establecimiento del dicho estado del bienestar. Ahora sin embargo, gracias a la globalización económica (que no humana) y a la salvaje liberalización y desregulación económica, financiera y comercial, los grandes hacendados han encontrado no sólo la manera de evitar los pagos correspondientes a los estados, han conseguido hacer desaparecer como por magia sus fortunas y atraer para sí a su otrora ancestral enemigo y lo han convertido en su principal valedor en sus negocios y transacciones.
En estos tiempos vemos como totalmente normal a empresarios reunidos en grandes mesas con hombres de estado, haciendo viajes a otros países acompañando a los representantes estatales en sus acuerdos comerciales bilaterales y, o, multilaterales.
Pero hay que abrir los ojos porque han aprendido a servirse del estado: a través de ellos se introducen en los países pobres (pero con grandes recursos naturales) y firman acuerdos de explotación que luego troquelan y moldean a su gusto y beneficio, realizan con el tiempo una labor impecable, siempre apoyados y asesorados por otras dos organizaciones internacionales montadas por ellos para lograr tal fin: el banco mundial y el FMI, auténticas armas de destrucción masivas que, con el dinero público, realizan préstamos a los países en apuros bajo unas condiciones tan duras y muchas veces absurdas que lo convierten en “eternos pagadores de deudas”; así, sujetados en corto, deben acatar lo que se les impone si no quieren dejar de recibir la ayuda y, curiosamente, una de las normas impuestas más recurrente es la de privatizar el estado y claro, para eso están las multinacionales, para adquirir los derechos de los diferentes servicios y así, con un estado débil o inexistente, pueden campar a sus anchas y explotar todo lo explotable.
Hay, en los casos más extremos, países que poco a poco han sido vaciados, son fantasmas que aparecen en los mapas únicamente porque le han dejado la piel, (interesa que todo siga aparentemente igual para no atraer a la atención pública); es como la técnica de la araña: atrapa a la mosca con la telaraña, la seca por dentro y la deja entera colgando de la red como si allí no hubiera pasado nada, pero si la tocas se deshace entre los dedos.
Esto es lo que la nueva economía hace con muchos países y ciudadanos. Tened cuidado, no os engañen más.