martes, 29 de marzo de 2016

http://www.elcorreoextremadura.com/noticias_region/2016-03-28/2/13183/la-nueva-guerra.html#.Vvms6y-traY.facebook


Que estamos viviendo una Guerra a escala global es incuestionable.

Que tenemos de adaptar nuestros conceptos bélicos clásicos a estas nuevas circunstancias también es incuestionable. No existe un enemigo definido, no hay un campo o frente de batalla donde dirimir la contienda. No hay cuerpos de ejércitos, ni batallones ni tan siquiera una Compañía a la que confrontar.

Es la Guerra de Guerrillas Total y Global. Ayer fue Bruselas, hoy puede volver a ser Bamaco (Mali) o Richmond (Virginia-USA) ¿Dónde ocurrirá?

Fabricar un explosivo se explica en la Red.  Los componentes se compran en un supermercado. Fundamentalistas, Locos, Vengadores, de uno u otro color son abundantes en cualquier parte del mundo. ¿Por qué?  Esa es la cuestión, esa es la  pregunta y es más no sabría si es fácil o difícil de contestar.

¿Qué hacer? Esta pregunta es aún más difícil de responder que la anterior.

Pero una y otra me llevan a pensar en algo simple y sencillo. Desde el final de la 2ª Guerra Mundial ¿Cuántos períodos de tranquilidad se han vivido en Oriente Medio?

No creo equivocarme mucho si digo que ninguno. Pero ¿Tenían repercusión esas guerras y violencias fuera de su entorno? Solo con las crisis financieras e industriales “programadas” que venimos padeciendo que el problema se ha agravado, se ha enquistado. ¿Creen ustedes que si sobrase el trabajo, que si los sueldos fuesen generosos, que si el Estado del Bienestar funcionase al 100%  tendríamos estos problemas y sucederían estas barbaries?

Pues esa es la cuestión. La ignorancia, el hambre, la necesidad, traen como consecuencia el fundamentalismo (de todos, hasta de los propios) y como consecuencia la barbarie... Quiero recordar que en el libro “El Manuscrito Carmesí” se dice algo así como que “vienen por nosotros porque vivimos mejor que ellos” Pues estamos en las mismas. ¿Por qué se inmola un terrorista? ¿Por qué no le importa la vida?  Pues no, lo hace por el viejo cuento de que en el paraíso será feliz.

Ya lo dijo Bakunin, el Pueblo tiene tres salidas para su miseria, dos, la Iglesia y la Taberna, son mentira, la otra es la Revolución. ¡Ustedes mismos! Pero entre la Revolución y el reparto equitativo y generoso de la riqueza yo prefiero el reparto, aunque sólo sea porque todos ganan…a pesar de que unos cuantos pierdan algo. Es el viejo concepto socialista de no queremos terminar con los ricos, queremos terminar con los pobres.