martes, 29 de diciembre de 2009

Desigualdades

Yo sí apoyo al Juez Francisco Serrano.
O estamos locos o el personal es que no se aclara. ¿Qué nos ocurre? ¡Hemos perdido el Norte!

Todos estamos de acuerdo en respetar a las minorías y en proteger sus peculiaridades, todos estamos de acuerdo en proteger a los menores, todos estamos de acuerdo en luchar contra el fraude, todos estamos de acuerdo en la igualdad de sexos...¿Todos?

Hemos perdido el norte, nos estamos equivocando...Ante todo, antes de nada, están NO mis derechos, están MIS OBLIGACIONES, tus obligaciones, nuestras y vuestras obligaciones. ¡Claro que tenemos derechos! Pero primero las obligaciones. Ya está bien de tanta tontería de tanto “políticamente correcto” Por mucho que nos esforcemos un Chino será chino toda su vida y un Negro será negro por mucho que nos empeñemos en decir “Persona de Color” ¿De qué color, de azul pitufo o negro? Como decía Morgan Freeman en una entrevista cuando le dijeron:” Usted como afroamericano”... y el respondió, “pues yo he sido negro de toda la vida”.

No discrimina el decir las cosas como son, discrimina la intención, la maldad.

Mi amigo Jorge es negro, pero negro, negro y feo el puñetero (aquí lo conocemos todos, es nuestro Baltasar particular) y cuando le digo blancanieves me manda al carajo y punto.

Ahora resulta que todos estamos empeñados en resaltar ante todo y por encima de todo, nuestras particularidades y pedimos, exigimos su respeto y mantenimiento por encima de todo. Pues mira...que te den, a mi tus peculiaridades como que me refanfinflan, tú mismo, pero a mi me dejas tranquilo y si quieres peces te mojas el culo, que no tenga que pagar yo tus caprichos... por si alguno no se da por aludido, me estoy refiriendo a los nacionalismos posmodernos trasnochados excluyentes de todo lo que no sea lo suyo, xenófobos, clasistas y gilipollas a la vez.

Y ...llegamos a ello, la igualdad de Sexos...¿Somos iguales? Me temo que no. Parece ser que alguien ha perdido los papeles y mucho me temo que no soy yo.

Ahora gracias a “lo políticamente correcto” se confunden el tocino y la velocidad y tengan ustedes en cuenta que si pisan un trozo de tocino en el suelo apropiado su velocidad y su posición respecto al universo cambiará.

Igualdad... ¿Ante la ley? ¿Laboral?... ¿Social? Es indudable que somos iguales pero últimamente lo que se ven son las diferencias. Lo más curioso es ese concepto de nuevo cuño, eso de la “discriminación positiva” no sé pero me recuerda mucho aquello de Bush del “Ataque preventivo” vamos el primero te arreo y después te aviso.

La discriminación no admites matices, se discrimina o no, claro que puestos a plantear tonterías. Y lo malo del caso es que después el femimachismo institucional dominante, montaraz, asilvestrado y contumaz mezcla churras con merinas, niega la mayor e ignora las evidencias, porque claro está si reconocemos los errores y fallos, nos sale... sarpullido.

Creen ellas, pobres, que estar contra la ley de igualdad, por injusta, es estar contra ellas y ser un maltratador, mala vara de medir es esa, si empezamos negando el derecho a disentir mala cosa es.

No seré yo quien niegue las muertes inocentes de tantas mujeres, pero tampoco seré yo quien ignore la muerte inocente de algún hombre. ¿Por qué no sale este dato en las estadísticas? No seré yo quien niegue el deber y digo bien DEBER de las mujeres a denunciar a su maltratador, tampoco seré yo quien ignore las denuncias falsas. ¿Por qué dejaron de publicarse éstas en las estadísticas?

¿Cuantas mujeres han sido condenadas por falsa denuncia?

¿Han leído ustedes mujeres o hombres la Ley contra la violencia de género? Pues por favor leanla, y haganlo con detenimiento, y busquen haber donde pone si una persona mata a otra, o donde pone si una mujer mata a un hombre...no, no lo pone, sólo pone hombre, hombre, hombre, de lo que resulta una vez leída la ley, que soy culpable por ser hombre. ¿Donde queda el principio de igualdad ante la ley? ¿Acaso las mujeres, pobrecitas ellas, necesitan una tutela especial? Tutela... menuda liberación de las féminas. La igualdad se alcanza, se lucha y se logra, no se tutela... Mala igualdad es la que ve hombres y mujeres donde solo deben verse personas, a no ser claro que lo que haya sea puro y simple revanchismo. Porque es lo que se ve, estoy seguro que muchas de estas feministas a ultranza si fuesen hombres serían auténticos machitos de pacotilla, auténticos maltratadores.

Para éste viaje no hacían falta tantas alforjas. La igualdad laboral se logra con denuncias y con inspecciones de trabajo y luchar contra la violencia se hace desde la escuela, con educación, educación y más educación. La violencia de género no distingue países, ni culturas, ni nivel económico, ni cultural. Lo mismo da dos bofetadas a su pareja el pobre que el rico, el culto que el ignorante, el español que el sueco... lo mismo da dos bofetadas el hombre que la mujer, lo mismo mata uno que otra... ¿por qué esa discriminación? ¿Acaso vale más una u otra vida?

Si las pareja es de hombres ¿Quien es la mujer? Y si la pareja es de mujeres ¿Quién es el hombre?

Ahora resulta que somos los más modelnos, nos casamos unos con unos y unas con unas, podemos adoptar, tenemos tooodos los derechos... pero hemos olvidado que hombres y mujeres son PERSONAS. ¡Ah! Lo olvidaba... y sí, son iguales, pero distintos, y al menos a mí me encanta esa distinción. Tal vez sea machista por ello, ¡vete tu a saber!