jueves, 27 de noviembre de 2008

La mala memoria de Monseñor


Rouco cree necesario 'olvidar' y volver al espíritu de la Transición
A veces es necesario saber olvidar
"Es necesario cultivar el espíritu de reconciliación, sacrificado y generoso, que presidió la vida social y política en los años llamados de la transición a la democracia. A veces es necesario saber olvidar (...)









Claro que sí Monseñor, olvidar…, como Usted. Monseñor hace escasamente un año canonizaron Ustedes a unos cuantos (489) muertos por su Fe. Pero claro es que no es lo mismo que te maten por tu Fe que por tus Ideales, ¿a que no? Claro, los hijos, nietos, sobrinos de los asesinados en cualquier cuneta, en cualquier descampado no tenemos derecho, como Ustedes, a reclamar la dignidad de nuestros muertos, Monseñor, no pedimos venganza, no pedimos su santificación, pedimos sencillamente enterrarlos con dignidad, pedimos la restitución de su honor, le recuerdo Monseñor, que muchos de ellos además de Rojos, eran buenos cristianos, y seguramente católicos, apostólicos y romanos, como usted.
Pero… tal vez Usted lo que pide es otro olvido, que olvidemos porqué se asesinaron sacerdotes y asaltaron iglesias, ¿Se ha preguntado Usted alguna vez, cuanto odio, cuanta frustración es necesaria para que un vulgar jornalero, un simple trabajador se convierta en un asesino? O ¿quizá es que los rojos somos todos unos asesinos y tenemos teofobia y ante los símbolos religiosos o sus representantes (¡cuanta modestia!) nos salen rabo y cuernos. ¿O su olvido responde a la implicación de la Iglesia en los hechos? ¿A cuantas viudas de las sacas nocturnas ayudaron? ¿a cuantos asesinos absolvieron de sus pecados? ¿Cuántas certificaciones de muerte natural firmaron sus curas? ¿También tenemos que olvidarlo? ¿Tenemos que olvidar que ninguno de esos muertos estaba incluido en la frase de “Caídos por Dios y por España”. Claro es que como no creían en su Dios…


Perdón y olvido sí Monseñor perdón y olvido. ¿Por cierto aún no le he escuchado de su boca la súplica de perdón por el daño que pudiera causar su Fe o su Iglesia?
¿Va Usted o su Iglesia a pedir perdón? ¿Perdón a España, perdón a Argentina, Perdón a Chile? Podría continuar pero para que. Monseñor, no seré yo quien pida responsabilidades a nadie, no guardo odio a nadie, pero que nadie me acuse de rencoroso o de querer abrir viejas heridas, Monseñor no se puede abrir lo que nunca se cerró. Cuando los culpables me pidan mi perdón, tal vez entonces les perdone, pero por ahora déjeme enterrar dignamente a mis muertos y Ustedes empiecen a rezar porque si no piden perdón no hay oraciones suficientes en el mundo para salvar sus almas.

martes, 25 de noviembre de 2008

Pintan Bastos





Parece se, que ahora con la crisis y viendo que pintan bastos, algunos de nuestros políticos empiezan a pensar un poco como el común de los mortales.
Hasta ahora, como los presupuestos daban para caprichos, pues nadie se fijaba. Nadie no, sólo los de siempre. De todas maneras, habría que ver la manera de regular de manera lógica y conveniente los ingresos de nuestros políticos, algunos cobran por respirar.

Por otro lado, como ha ocurrido en Madrid, ha tenido que morir un joven a manos de unos “animales” para que se regule una situación por demás denunciada. ¿Qué ocurre con nuestros políticos? ¿A qué dedican su tiempo?


¿Es necesario que ocurra una tragedia, o que la economía se vaya al carajo para que empiecen a trabajar en algo productivo? ¿Porqué las oposiciones, sean del signo que sean en lugar de dar la barrila, no se dedican a aportar ideas? ¿Dónde están conceptos como Res pública o bien común?
¿Cuál es el motivo de su alejamiento de la sociedad? ¿En qué mundo viven?

Va siendo hora de volver a los principios básicos de toda sociedad, va siendo hora de rescatar principios tan elementales y olvidados como los de la “urbanidad y buenas costumbres” , conceptos como el de “la diligencia o bien hacer del pater familiae” interpretaciones de la economía política y social como aquella que la comparaba con “la economía doméstica”


Estoy más que seguro que cuatro mujeres de más de 65 años curtidas en las penurias que hubieron de vivir son más capaces para lidiar con la crisis que el montón de inútiles que tenemos ahora que no son capaces ni de explicar porqué ha ocurrido.
Va siendo hora de cambiar.