viernes, 24 de julio de 2015


La curiosidad y la imaginación nos lleva por caminos insospechados. Esta mañana viendo la prensa he reparado en dos noticias sobre dos pintores de los que no tenía ni remota idea, cosa bastante normal por otra parte.
El primero es Adam Buck. Nacido en Irlanda, Buck vivió y trabajó en Londres durante el refinado período de transición entre las épocas georgiana y victoriana.
El segundo y origen de esta entrada es George Quaintance -3 de junio de 1902 - Los Ángeles, California, 8 de noviembre de 1957, fue un pintor, ilustrador, fotógrafo y bailarín estadounidense. No muy conocido fuera del mundo gay. En sus obras de técnica impecable recrea la antigua Roma y Grecia o estampas del Lejano Oeste con personajes idealizados, hombres musculosos, perfectos, desnudos o casi. Pinturas, fotos, esculturas con una innegable carga sexual pero impregnadas de inocencia...método que uso para evitar la persecución socio-política de la época. Las obras en las que uso de modelo al torero Ángel Ávila son magníficas. Es muy aconsejable ver la obra de este autor.

Todo quedaría aquí si la mente, siempre impertinente, se hubiese quedado quieta. Pero las asociaciones de ideas son como son. ¿Cual fue la impertinencia? La noticia de ayer sobre el Alcalde que comparó poner la bandera Arco Iris con izar la Esvástica y ahí es donde nació la asociación. ¿Qué tienen esos cuerpos perfectos, esa estética de la camaradería que me recuerda a los totalitarismos? Y surgió... el origen está en la estética soviética, esas esculturas donde aparece hombre y mujer empuñando la hoz y el martillo, cuerpos perfectos en actitud de avanzar, composiciones visualmente muy agresivas preconizando dominio, la estética de los carteles de guerra con hombres aguerridos armas o herramienta en mano, los torsos muchas veces desnudos...

y cómo no en la estética de Leni Riefenstahl. ¿Han visto ustedes “El triunfo de la Voluntad” u “Olympia”.

Ambos documentales realizados para mayor gloria del Reich. Con ella nació el cine de propaganda.

También aconsejo ver estas películas. No tengo yo nada de nazi pero técnicamente son insuperables, con planos grandiosos y magníficos. ¡Ya le gustaría a muchos directores actuales! Las imágenes de las Juventudes Hitlerianas en los campamentos y sus ejercicios gimnásticos o la imagen de la saltadora de trampolín de Olympia en la que el salto se transforma en una danza, son realmente magníficas y si a esto le añades la toma de la carrera de Jesse Owens humillando con su triunfo a Hitler tenemos el conjunto estético que me ha traído aquí. (Nota histórica marginal:Esos Juegos Olímpicos fueron los primeros en retransmitirse por Tv)

Ya tenéis cositas interesantes par ver el fin de semana. Dos magníficos pintores, dos documentales “malditos” y una búsqueda por Internet de imágenes de esculturas y cartelería bélica soviética.