lunes, 10 de junio de 2013

¿Hacia donde vamos?



¿Qué está ocurriendo? ¿Hacia donde vamos?
Cada mañana leer la prensa es un mazazo moral, ético e incluso estético.
Cada día el corazón se nos encoge un poco más al ver las noticias y no digamos si la información la recibidos vía televisión, es un auténtico insulto a la inteligencia humana por poca que sea ésta. No, no lo entiendo. No lo entiendo cuando los que en teoría piensan como Yo,  abren su boca. De los demás lo espero, pero hasta me sorprenden.





Nos ha tocado vivir en un esperpento, en una contradicción permanente, en una antinomia peculiar diría que es un hiperbólico retruécano metafilosófico paradójico de autocontradición ética y estética. ( ha quedado chulo ¡eh!) Vamos que ya no sabemos ni cual es la derecha ni la izquierda ni arriba ni abajo. Y no sólo es la política la que está así es la propia sociedad.




Cada día nos desayunamos con alguna muerte unas veces les toca a las mujeres  otras porque el asesino de turno tenía el día tonto y las más son desgracias provocadas por un sino aciago o por la estupidez humana en forma de inconsciente al volante.
De la mujeres, no se, no alcanzo a entender ni tan siquiera a vislumbrar qué ocurre en esas mentes asesinas. Del tráfico...¿no se darán cuenta de lo que hacen? Y bueno del resto de muertes... unas serán dolosas otras serán imprudentes y las más pura venganza.

Día sí, día también vemos las muchísimas y variadas corrupciones, corruptelas y desmanes que surgen como champiñones tras la lluvia, vemos el circo mediático que  organizan y avivan en torno a ellas, observamos a jueces, imputados, políticos y periodistas corear y jalear o atacar con inquina según les toque o no. 



Si repasamos un día cualquiera vemos que para algunos lo que nos está pasando como sociedad y país es un castigo divino, para otros es la panacea de las oportunidades que nos lanzará hacia no sabemos donde y para los más un cúmulo de desgracias. Nadie está conforme con nada, nadie está de acuerdo con el de al lado, nadie apoya a nadie, nadie da soluciones, todo se reduce al conmigo o contra mi.




Entonces ¿Somos una sociedad o simplemente somos gregarios por algún mecanismo biológico que nos impulse a ello? En general he sido o soy más del Buen Salvaje que de Hume y su “homo hominis lupus est” –El hombre es un lobo para el hombre- pero tal y como está el patio te obligan a replanteártelo a diario. ¿Dónde está la Ayuda Mutua? ¿Dónde está la Solidaridad? ¿Dónde está la Caridad?




Y si nos bajamos al suelo, a la cotidianidad de todos los días se observa que como dice un conocido “cada jodío va a su habío” al personal le pierden las ganas y afanes, sus anhelos (merecidos o no) de poder de mando o simplemente de “estar o ser”.
Me preocupa, realmente me inquieta el exceso de vanidad de los individuos y al tiempo la falta de escrúpulos de bonhomía  de afectuosidad de generosidad que demuestran en sus actos y sus ideas.



¡Qué pena no poder sustraerse de todo! ¡Qué pena no poder irse a vivir al campo a 20km de cualquier sitio! ¿Servirá para algo el esfuerzo diario de intentar hacer algo por los demás?


Espero que ese afán que alienta en los corazones de muchos no se agote y nos permita continuar en el surco que se intenta abrir, en ese empeño erróneo o no de pergeñar una sociedad mejor, más justa, más igualitaria de hermandad entre las personas.