domingo, 30 de septiembre de 2018

Un cabreo español muy español

Que la derecha nacional, montaraz, asilvestrada y hasta sin vacunar está desatada es más que palpable. Que tergiversan la realidad según su interés es constatable con cualquier declaración.
Que tienen un cabreo de magnitud 7, que están como monos con dentera y almorranas es más que evidente, pero, ¿esto es política o es el «Sálvame»?
Que es entendible y hasta comprensible que estén más que molestos por haber sido desalojados del Gobierno, claro que sí. Que muchos de ellos están rabiosos o bueno, rabien porque saben que van al paro y o bien no saben o bien olvidaron qué era trabajar es asumible.
Pero ¿Es correcta la actitud de los políticos y sus voceros en los medios de de comunicación?
Si ahora resulta que, según el Supremo, Casado está tan impoluto como el culito de un bebé, imagino que el mismo argumento es válido para Sánchez y para el resto de mortales ¿o no?
¿Hasta donde es, siquiera moral, que al día de hoy saquen a la luz unas conversaciones de hace 9 años de la actual Ministra de Justicia? Me resulta curioso que esa conversación salga a la luz al día de hoy porque las personas que están grabadas eran todos altos cargos y muchos de ellos seguro que escoltados. ¿Quién y con qué intereses espurios hizo y guardó esa grabación?
Resulta más que penoso que el PP hable de moralidad, moral, ética política, decencia...cuando cuesta trabajo encontrar un político de esa formación que no tenga algo pendiente con la justicia.
Ya es no cansino sino más pesado que una vaca en brazos que ahora vengan con la historia de las casas de Duque cuando si mal no recuerdo, Cañete o Piqué, ex ministros del PP tenían la misma sociedad con la diferencia de que Duque vivía en Europa y los otros no.
Ya resulta insultante que Rivera siga insultando al Presidente del Gobierno llamándole Ocupa.
¡Que todo viene por la moción de censura! Pues después de tres meses ya tendrían que haberse acostumbrado. Pero es más, por qué no nos explica Mariano Rajoy ¿Porqué se la jugó a una carta en lugar de convocar elecciones?
La respuesta la sabemos, dimitir era admitir su culpabilidad en la corrupción y no le demos más vueltas. La rabia proviene de la pérdida de poder, del espectáculo de su Congreso y sus millones de militantes, de la colección de sentencias que aún tienen pendientes y las que están por salir.
Ciudadanos... bueno, ciudadanos acariciaba la idea de subir como la espuma a costa lógicamente de sus correligionarios de la derecha y claro, retrasar las elecciones y el retrato que están dejando pues no les viene nada bien.
Y para rematar el circo nacional, nuestro amiguito del alma Camps que ahora quiere ser Alcalde de Valencia.
Señores políticos, dejen de hacer el gili y pónganse a trabajar. Estamos de nuevo en recesión, y no es culpa de Sánchez, la luz no deja de subir y no es culpa de Sánchez, el gas, el petroleo, la gasolina siguen subiendo y no es culpa de Sánchez, la exclusión social, el paro, la desigualdad se incrementa día a día y no es culpa de Sánchez. ¿Por qué no se ponen a trabajar codo con codo por el bien común? Por cierto el bien común es el nuestro, el del pueblo, no el suyo.