martes, 25 de noviembre de 2008

Pintan Bastos





Parece se, que ahora con la crisis y viendo que pintan bastos, algunos de nuestros políticos empiezan a pensar un poco como el común de los mortales.
Hasta ahora, como los presupuestos daban para caprichos, pues nadie se fijaba. Nadie no, sólo los de siempre. De todas maneras, habría que ver la manera de regular de manera lógica y conveniente los ingresos de nuestros políticos, algunos cobran por respirar.

Por otro lado, como ha ocurrido en Madrid, ha tenido que morir un joven a manos de unos “animales” para que se regule una situación por demás denunciada. ¿Qué ocurre con nuestros políticos? ¿A qué dedican su tiempo?


¿Es necesario que ocurra una tragedia, o que la economía se vaya al carajo para que empiecen a trabajar en algo productivo? ¿Porqué las oposiciones, sean del signo que sean en lugar de dar la barrila, no se dedican a aportar ideas? ¿Dónde están conceptos como Res pública o bien común?
¿Cuál es el motivo de su alejamiento de la sociedad? ¿En qué mundo viven?

Va siendo hora de volver a los principios básicos de toda sociedad, va siendo hora de rescatar principios tan elementales y olvidados como los de la “urbanidad y buenas costumbres” , conceptos como el de “la diligencia o bien hacer del pater familiae” interpretaciones de la economía política y social como aquella que la comparaba con “la economía doméstica”


Estoy más que seguro que cuatro mujeres de más de 65 años curtidas en las penurias que hubieron de vivir son más capaces para lidiar con la crisis que el montón de inútiles que tenemos ahora que no son capaces ni de explicar porqué ha ocurrido.
Va siendo hora de cambiar.

4 comentarios:

Likuid dijo...

Comité de Sabios al poder.

Satine dijo...

me uno a la propuesta...un besito, trae el taladro, jijiji, sé bueno...yo sigo en mi línea maquiavelica, jur jur jur

Borrasca dijo...

Así es Malo, ya va siendo hora del cambio, esperemos que no tarde mucho...

Besos borrascosos

Mike dijo...

Esperas en vano. Los politicos, o la mayoría de ellos, no cambiaran. Viven de la partitocracia. Y viven muy bien.

Cualquiera les echa, chico.