miércoles, 22 de octubre de 2008

Tus ojos

Me gusta mirarme en sus ojos, tan hermosos, tan alegres, tan tristes.

Sintiendolo mucho, tengo que borrarlo.
Ella opina que es sólo para ella
Así que...

Bueno pensaremos otros
para el amor, para la naturaleza... quizás unos haikus.


Es curioso esto del amor. Esto de estar enamorado. No me refiero al enamoramiento momentáneo. ¿Qué es momentáneo preguntarán algunos, Bueno momentáneo es… ¿poco tiempo? Yo llevo 31 años enamorado de la misma mujer, así que poco tiempo, puede ser mucho para otros. Llevo 31 años queriendo, amando, a la misma mujer y lo curioso es que somos completamente distintos. Casi casi que diría opuestos. Quizás esté ahí la causa de esta longevidad. . Pero no, si lo pienso fríamente, la causa es otra. La causa es la renuncia. Renunciar a favor del otro, negarse así mismo, ahí está la clave de bóveda.
Vivimos en una sociedad en la que impera sobre todo el aquí y el ahora, la inmediatez, donde todo es caduco, perecedero y si uno no se planta todo se vuelve fútil, vacuo, inútil e insustancial. No quiero ser ejemplo de nada ni de nadie, bastantes defectos tengo para ello, pero no quiero dejar pasar la ocasión de, al menos, puntualizar mi impronta, mi sello personal.
Mucha presunción por mi parte, ya lo sé, dejadme al menos eso, tampoco pido tanto.

10 comentarios:

Borrasca dijo...

Malo que post tan conmovedor!!!!

Me encanta leer a un hombre que sigue enamorado de su mujer, a pesar del tiempo transcurrido...

Besos borrascosos

Satine dijo...

juer malo, dile a tu conyuga que es muy afortunada...enhorabuena.


Es que cuando te pones mimosín no hay quien te gane...

No sé si eres mejor cuando eres bueno, o cuando dices ser malo...

piquitos virtuales

Hitos dijo...

Vaya Malo, escribes como dios. Pero lo mejor de todo no es como escribes, es lo que escribes, lo que sientes.

Aaaaaaaaaaaaaaains

joaquin dijo...

Sí ya te lo decía, dentro de tí hay un poeta, y casi seguro que tienes más poemas por ahí. Podrías hacer un repertorio de los que tienes escritos y los que tienes en mente. Mira que te parece una publicación en plan ying y yang. El bueno habla del amor, y el malo, te lo deje, pero te doy una pistilla sobre al que le gustan los whiskis por Santa Marina.

Pantagruel dijo...

Sigue tu amor tus posts? La tienes al día de tus entradas?

Hace unos años, en una fiesta entre amigos, uno de los asistentes comenzó a contar algo parecido a tu post -con menos poesía quizás- sin que nadie supiera por qué: "Después de tantos años sigo enamorado de mi mujer como el primer día, o más, todos estos años no han desgastado, etc, etc...". Su mujer le escuchaba complacida, aunque con cara de circunstancias, un poco. Los demás un poco perplejos por aquella efusión algo extemporánea.

Poco después supimos que en aquellos días él mantenía una relación extra, que ella solo sospechaba.

No digo que sea tu caso, por supuesto... ;-)

Malo Malísimo dijo...

Panta, entre Ella y Yo nunco hubo secretos. Es más, la mayoría de las veces es Ella la que me incita a cosas nuevas.Creo que despues de tantos años sabe mejor que Yo lo que pienso o quiero.
Lo de los amorios extras... como que no. ¿será que aún sigo enamorado? Talvez. De todas maneras Yo no podría por una cuestión de carácter. Vamos que me cogía al vuelo y es que... soy tremendamente despistado ¿Tu verás como me lo hacía? Soy de los que pierden las cosas teniéndolas en la mano. Por lo demás y como dijo Newman, ¿quien quiere hamburguesas teniendo Pata Negra genuino y auténtico en casa?. vamos sería como el molinero que hace aceite del güeno y compra para su casa colza. ¿no es de tontos?
Se bueno...

Pantagruel dijo...

Ya lo soy, ya, y peco lo que puedo, no creeas... (en el buen sentido de pecar, claro ;-)

Paco Centeno dijo...

Estoy celoso, muy celoso. Es muy duro saber que Uno no cuenta.
En fin...
Pero escribes muy bien.
Piquitos

Malo Malísimo dijo...

Amado y Docto Doctor, Tu bien sabes que siempre te tengo en mis pensamientos, que una parte de ese músculo que llamamos corazón te pertenece en exclusiva. Se que las malas gentes, las lenguas viperinas, las mentes sucias por recelos y celos, por miedos, nos dirán de todo, pero no importa, tu sabes que nuestro amor es puro, como el aíre de montaña, como el agua de lluvia.
Se Bueno y Peca mucho

Fernando dijo...

Realmente pienso que el amor no es más que un padecimiento hormonal.