miércoles, 31 de diciembre de 2008

Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad

¿Cuando llegará la Paz?
Quería acabar el año sin escribir nada, tranquilo en casa con mi familia, disfrutando en la medida de lo posible de las Navidades, pero es imposible, es imposible por la locura de unos y de otros, lo que voy a contar es pura y simplemente una cronología, no voy a esconder mis simpatías por una de las partes, los Palestinos, pero eso no implica estar en contra de los otros, de los Israelitas. Estoy en contra de las dos facciones en la medida de que por ambas partes hay culpables. Pero ante todo estoy de parte de lo que más abunda, de los inocentes, y esos generalmente terminan pagando con su vida. Estoy en contra del Sionismo y del Fundamentalismo de Hammas, estoy en contra de las mentiras de unos y de otros, estoy en contra de la situación de miseria de miles y miles de seres humanos, a mi me importa un carajo al dios que recen, me importa que viven en la miseria, en el miedo, en la constante amenaza de la muerte, por la intransigencia de unos u otros. Todos son culpables, todos inocentes. ¿Qué nos llevó a esta situación? ¿Es posible una solución?
¿Quiénes fueron los instigadores? ¿Quiénes son realmente los culpables?.
Un territorio, dos religiones, dos etnias. ¿Tan difícil es la convivencia? ¿A quién interesa esta situación?. Lo que realmente me apena es que han llegado o están rozando eso que llaman "el punto sin retorno", cuando ya es imposible volver al inicio, a tu casa. Tengo amigos en los dos bandos y lo único que tengo claro es que los dos están perdiendo. Cada cual saque sus conclusiones, casa cual busque sus culpables.

Aproximadamente hacia el año 3.000 a. c. Llegaron a lo que hoy es Palestina, sus primeros habitantes, los Cananeos poco después estas tierras son conquistadas por Egipto. Estos permiten que un pueblo, posiblemente pelasgos, se asiente en las costas, los Filisteos, que después de vencer a los Cananeos se mezclan con éstos. Hacia el 1500 a. C. Aparecen por el lugar una serie de Tribus Semitas procedentes de Mesopotamia. Se establecen en la zona y conforman una monarquía, Israel. Hasta la época del Rey Ezequías (727 a. c. Aprox.) , que los vence definitivamente luchan con los Filisteos por el control de la zona. Por esta época caen bajo el imperio Asirio, después, los Babilonios, hacia el S.IV es Alejandro Magno quien conquista la zona y posteriormente S.II Roma toma el relevo. A la caída de Roma sigue Bizancio, en el año 637 la zona es conquistada por los musulmanes en 1517 es el Imperio Otomano quien ocupa el territorio hasta 1917. Inglaterra y Francia se repartieron los territorios otomanos; Palestina fue incorporada al mandato que la Sociedad de Naciones otorgó a Gran Bretaña en 1922.
Los británicos ya habían prometido su ayuda a los judíos para el establecimiento de un hogar nacional en Palestina en la Declaración de Balfour (1917), con tal de que fueran respetados los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías allí existentes. En los tiempos del mandato, en Palestina había sólo 80.000 judíos
[El conflicto] tiene su origen en las actitudes del movimiento sionista, que desde finales del siglo XIX planteó el retorno judío a Palestina, entonces bajo dominio turco, después de dieciocho siglos de éxodo. Si bien es cierto que la primera consagración de ese proyecto sólo se consiguió cuando en noviembre de 1917, en el Parlamento de Westminster, el entonces Ministro de Asuntos Exteriores Lord Balfour, anunció la disposición de Su Graciosa Majestad de facilitar el nacimiento de un "hogar nacional judío"; que empezó a hacerse realidad cuando Palestina, no casualmente -y faltando a todas las previas promesas británicas a favor de la creación de una Gran Nación Arabe- se convirtió en un mandato de la Sociedad de Naciones bajo administración de Londres. Poco después, en 1922 los mandatarios autorizaron la creación de la Agencia Nacional Judía, que desde ese momento pasó a ser el embrión de un verdadero Estado. En tales condiciones, el flujo inmigratorio fue in crescendo, para trastocarse en una auténtica invasión una vez terminada la Guerra Mundial en 1945. Todo ello al amparo de las organizaciones pro-Estado de Israel, que organizaron, además fuertes movimientos terroristas - siendo los más importantes Hagana, Stern y el Irgun Zvai Leumi, para acabar con las dubitaciones del protectorado de los británicos. Hasta el punto de que éstos, ante la imposibilidad de resolver un problema cada vez más enrevesado, recurrieron a las Naciones Unidas, que en célebre reunión del 19 de noviembre de 1947 decidió la partición de Palestina en dos Estados: uno israelí y otro árabe con una zona internacional para Jerusalén. Poco después se proclamaría la independencia del Estado judío el 15 de mayo de 1948, con la huida masiva de palestinos de su territorio. Y la guerra que siguió, hasta 1949, permitió ampliar el espacio israelí en 5.000 kilómetros cuadrados sobre la previa partición de la ONU, incluyendo una zona muy importante de Jerusalén. La Palestina árabe quedó sometida a sendos despojos, la franja de Gaza y de Cisjordania.

No sé quién puede poner fin a esta masacre, a esta sangría, no voy a entrar en las razones de unos u otros, sólo sé que mueren inocentes, sólo sé, que TODOS SOMOS CULPABLES.

7 comentarios:

Paco Centeno dijo...

Paz añorada, esa Paz ausente requiere de osadía, de nuevas acciones. Todo lo anterior fracasó. Hay que innovar.
Feliz Año.

Joselu dijo...

Es un conflicto en que las dos partes tienen razones pero no tienen la Razón. Es un conflicto sin solución ni ahora ni dentro de cincuenta años hasta que unos exterminen a los otros, y eso de momento no es posible. El odio acumulado en la zona es terrible. La prepotencia de Israel terminará por pasarle cuentas. El fundamentalismo de Hamas -tipo Irán- es un anacronismo y contrario a los derechos humanos. No sé cuál es la solución. Me temo que no la tiene. Es un equilibrio de fuerzas en que la que demuestre debilidad perderá. De ahí la insolencia de Israel, que teme por su supervivencia, y el victimismo y arrogancia de Hamas, que teme por la suya. No, Malo, no sé cuál es la solución ni creo que exista en los parámetros actuales de odio enconado.

Satine dijo...

cuánto dolor...

demasiado rencor, demasiado odio, demasiados siglos de guerras...

feliz año nuevo compañero. te envio un millón de besos y otro millón de abrazos

Pedro Centeno dijo...

La paz será nuestra sólo cuando a un hombre se le mida por sus actos y no por su color, lengua o religión. Parece una frase manida, pero no lo es: es democracia y libertad. La única solución para el mundo. Así que a trabajar.
Salud y socialismo para todos. Feliz 2009.

Anónimo dijo...

Pues que bien dice Joselu lo que yo pienso sobre todo esto. Y lo que todos sabemos es que lo que falta es una base de mutuo respeto para los que están allí asentados y ánimo de convivencia (o de simple coexistencia pacífica) sustentada en un sistema democrático que valga para todos, judíos, musulmanes y todos los demás. Es aquí donde está la dificultad.

Malo, en realidad yo pasaba por tu blog porque me caes de PM y, como se dice en catizo, quería desearte el año (feliz se entiende).

Nos seguimos encontrando en el blogespacio.

ID

Pantagruel dijo...

Malo, gracias por tu interesante recopilación histórica, que le viene bien a este bloguero de ciencias. Lástima que no se te ocurra alguna solución. Feliz 2009 en cualquier caso.

Novicia Dalila dijo...

Hay demasiados (personas individuales, organismos internacionales, mandatarios, líderes religiosos y laicos, etc) a los que les interesa que esto no se acabe.... Mientras tienen a las masas matándose por Alá, por Dios, por Buda y por Yavé, o como cada uno quiera llamar al suyo, no se les desmandan... Mientras se lo den todo pensado, no pensarán por sí mismos, y eso interesa a muchos.

Es tristísimo pero es así. Hay intereses políticos, económicos de alto standing, sociales incluso, en que esto no se solucione... Interesan este tipo de conflictos.